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lunes, 23 de abril de 2012

Cuento hecho por un fan. CÓMO ROBAR UN DRAGÓN


HTTYD: COMO ROBAR UN DRAGON
Incompleto

Fuente: http://www.fanfiction.net/s/8012593/1/HTTYD_Como_robar_un_Dragon

Capítulo 1 - La llegada

Tras un largo y frió invierno, la primavera ha llegado a Berk. Todos en el pueblo estaban alegre por la llegada de la esperada primavera ya que eso significaba que los mercantes de diferentes tribus llegarían a Berk para comerciar, aunque también estaban algo preocupados ya que esta sería la primera vez en que los mercantes tendrían que convivir con los dragones, algo con lo que estaban preocupados ya que no saben cómo reaccionaran ante esto.

En otro asunto, los dragones habían estado ocupados con sus crías que se habían mudado a Berk durante el invierno. Durante su estadía muchos de las crías habían estado practicando su vuelo, ya que tenían que aprender a volar pronto y sean más independientes de sus padres. Muchos de ellos ya han logrado volar y hasta llegar muy alto al igual que los dragones grandes. Aunque uno aun no podía volar bien, ese dragón era la cría menor de Stormfly, "Spines". Tenía problemas para mantenerse en el aire como sus hermanos que ya volaban por los cielos. Pero el pequeño dragón ha estado practicado con Toothless quien tuvo compasión por cómo se sentía el pequeño Nadder al no saber volar como los demás, se podría decir que le recordaba a él cuando Hiccup lo visitaba para que volviera a volar.

-¡No, no puedo hacerlo!- decía Spines desde la lo alto de una piedra enorme.

-Ten confianza en ti mismo hazlo- dijo Toothless desde abajo –Solo confía en ti mismo-

-Está bien…-

Spines cerró los ojos y brinco, en el aire comenzó agitar sus alas para volar, lamentablemente no duro mucho y cayó. Por suerte para él, la enorme piedra era solo de tres metros de altura. Para un dragón esa no era una altura como para lastimarse.

-jajajajaja- comenzó a reírse Toothless –No debes de usar tanta fuerza, tampoco debes mover las alas rápidamente o te cansaras- dijo Toothless mientras lo recogía del suelo.

-¡Me rindo, nunca lo lograre!- dijo el Spines molesto.

-No digas eso, claro que lo lograras. Yo también pase por lo mismo-

-Pero tú necesitas la ayuda de Hiccup para volar-

-Y con su ayuda he logrado volar, al igual que tú que necesitas ayuda para volar. Sé que te molesta no poder volar, pero te prometo que lo harás pronto-

El pequeño Nadder solo agacho la cabeza de la tristeza –Ok, tío Toothless, si tu lo dices-
-Vamos, volvamos a casa-

Toothless se agacho para que el pequeño Nadder subiera en su espalda, una vez sobre él, comenzó su caminata hacia Berk.

Al llegar a Berk, Toothless llevo a Spines cerca de su hogar donde estaban sus hermanos. Spines salto de su espalda para ir con sus hermanos.



-Spines- lo detuvo Toothless – Recuerda lo que te dije: te prometo que volaras pronto. Así que mañana volveremos a practicar ¿Entendido?-

-Si- dijo Spines y después volvió hacia sus hermanos.

-¡Hey Toothless!-

Toothless se emociono al oír la voz de su jinete.

-Toothless ¿Dónde has estado?-
Toothless miro hacia donde estaban los Nadders bebes que estaban jugando.

-Cierto, que estas entrenando a Spines. ¿Qué te parece si vamos a volar un rato?-

Toothless se emociono al oírlo y comenzó a asentir la cabeza alegremente.

-Ok, vamos-

Ambos se dirigieron hacia su casa en la colina. Al llegar Hiccup agarro la silla de montar que estaba conectado a su aleta artificial. Una vez que termino de colocárselo y de asegurarse que estuviese bien
sujeto, Hiccup subió en la silla y le dio unas palmadas a la cabeza de Toothless para avisarle que estaba listo. Justo en el momento en que estaban listos para volar una voz los detuvo.

-¡HICCUP!- grito Stoick corriendo hacia ellos –Que bueno que los encontré- dijo mientras recuperaba de de la carrera hacia su hijo.

-¿Que sucede pa?-

-Solo quería avisarte que volvieras pronto de tu vuelo. Hoy vienen los mercantes y necesito ayuda para convencerlos.-

-No te preocupes de eso, estoy seguro que lo entenderán.-

-Pero es mejor que tú estés ahí, yo no sabría explicarles mejor que tu sobre cómo llegamos a vivir en paz con los dragones. Además no creo que nadie nos vaya a creer que un dragón del tamaño de una montaña los gobernaba cruelmente.-

-En eso tienes razón. No te preocupes regresare pronto.- Y sin despedirse salió volando hacia el cielo y se dirigieron hasta la otra parte de isla donde siempre iban a volar. Mientras que su padre solo se quedo mirando al dragón desapareciendo de su vista.

Ahora tenía que ver el asunto de los mercantes que lo tenía nervioso. Sería la primera vez en que las otras tribus se enterarían que tienen a los dragones como mascotas, pero lo que más le preocupaba era en ¿Cómo reaccionarían? ¿Cómo lo tomarían? Y en especial si ¿también aceptarían esta paz ?.
-¿Qué sucede Stoick?- se le acerco cojeando Gobber.

-Es sobre los mercantes, me tiene muy preocupado. Aun no se ¿Cómo reaccionaran con los dragones?
-No te preocupes por eso, los mercantes no llegan tan temprano es lo mismo de todos los anos. Eso te dará tiempo para pensar en una mejor forma de explicarles-

-¡YA VIENEN!- grito un vikingo que se acercaba al puerto. Gobber pudo ver que se acercaban varios barcos con diferentes formas y símbolos que representaban a las tribus vikingas.
-Olvida lo que te dije- dijo Gobber preocupado y asustado.

Todo el mundo se sentía alegre de que los mercantes habían llegado ya que eso seria bueno para ver viejos amigos y comerciar entre ellos. Varios vikingos se dirigían hacia el puerto para recibirlos, pero en el camino recibían órdenes de Stoick.

-¡Atención todos!- comenzó a gritar –¡Todos los dragones deben estar en tierra, pónganlos en sus establos y metan a las crías en sus casas o con sus respectivos padres.-

La mayoría de los vikingos volvieron al pueblo para hacer lo que les pidió Stoick, ya que tenían que tomar con seriedad lo que estaba por venir.

Mientras que en el puerto algunos vikingos ayudaron en atar los barcos de los comerciantes. Muchos bajaron de los barcos con varios objetos y sus carpas para colocarlas hasta que Spitelout, el hermano de Stoick los detuvo.

-Aguanten amigos antes de bajar las cosas, hay algo que Stoick les debe de decir.-
-¿Por qué? ¿Pasa algo malo?- pregunto Mogadon The Meathead, el jefe de la tribu Meathead.
-No, pero es de gran importancia y tal vez los impresione.-

Varios vikingos, en este caso los líderes con algunos de sus amigos y familiares siguieron a Spitelout dejando atrás a los demás y a los niños que los acompañaban, pero no se dieron cuenta que una niña pequeña se había escabullido para seguir a los jefes hacia el centro del pueblo donde los esperaba Stoick y otros vikingos.

-¿De qué se trata todo esto Stoick?- pregunto Big Boobied Bertha, la líder de la tribu Bog-Burglas. -Espero que sea algo… muy…-

Bertha se quedo congelada y sorprendida al ver salir un Monstrous Nightmare detrás de los vikingos de Berk, seguido por Nadders, Gronckles, Zipplebacks y Terribles terrors.

-¿Qué significa esto?- Mogadon asombrado de lo que estaba viendo.

-La guerra entre los dragones y nuestra tribu a terminado- dijo Stoick firmemente –Esperamos que ustedes también acepten esta paz, en su estadía.-

Nadie podía creer lo que estaba oyendo "el fin de la guerra con los dragones", una guerra que le había tocado a cada generación de vikingos había terminado y ahora estén viviendo en paz con los vikingos. Aunque para muchos, eso explicaría porque los dragones dejaron de atacar sus tribus.

-¿Cómo sucedió?- pregunto uno de los vikingos.

-Es una historia larga y tal vez no nos vayan a creer-

-¡Esto es absurdo!- grito Mogadon -¿Cómo son capaces de convivir con estas criaturas?-

-La guerra se acabo al matar su gobernante-

-¿A qué te refieres con "su gobernante"?-

-Los dragones atacaban las aldeas solo para alimentar a dragón del tamaño de una montana y si no lo obedecían se los comía. Los dragones son en realidad amigables.-

-¡No creo ni una sola palabra!- grito Mogadon sacando su espada -¡¿Como sabemos que no son mentiras?-

Todos comenzaron a discutir, se sentía la amenaza de una batalla, incluso los dragones se sentía amenazados que comenzaron a gruñir ferozmente. En la parte de atrás de la pequeña niña se alejo ya que no le agradaba como sonaban las voces de los adultos. La pequeña comenzó a alejarse lentamente hasta que vio algo extraño, una de las cajas que se encontraban cerca de las casas se había movido por una extraña criatura. La niña por curiosidad decidió acercarse para ver que era, al llegar a las cajas vio una cría de Nadder, que la había estado viendo pero tenía más miedo de ella que ella de él.

Justo cuando iba iniciar una pelea entre los vikingos, se escucho un ruido que asusto a los mercantes y a la vez los impresiono.

Escucharon el grito de la niña, no era de pánico o de miedo, era de alegría. Todo los mercantes se quedaron impresionados al ver que la niña estaba jugando con la cría de Nadder y este le estaba lamiendo la cara como un cachorro.

Todos los mercantes vieron esta escena y decidieron darle una oportunidad, si una niña no le temía a un dragón el cual se le enseñó a aprenderle a luchar, entonces porque no darles una oportunidad.
-Está bien, tal vez no se han tan malos como creíamos.- dijo Mogadon guardando su espada. –Tal vez podamos entendernos más con los dragones.-

Todo el mundo creyó en eso al seguir viendo como el pequeño Nadder seguía jugando con la niña sintiéndose un poco más seguro de lo que Stoick les había dicho.

-¿Me gustaría oír mas sobre ese dragón gobernante que estaban mencionando?- dijo Bertha mientras veía a los dragones.

-¡Jefe!- grito un hombre desde los puertos -¡¿Podemos descargar todo?-

-¡Claro que sí!- grito Meathead desde donde estaba -¡y no se asusten de lo que vean aquí, están seguros!-.
Esto dejo al mercante un poco confundido, pero no le importo y comenzó a descargar las cosas al igual que todos los demás vikingos de las demás tribus.

Mientras que en el pueblo todos los vikingos mercantes estaban viendo a los dragones, reencontrándose con viejos amigos y buscando donde instalar sus tiendas de campo y los puestos para las ventas. No muy lejos de Berk, un barco mediano, viejo, de velas rotas y sin ningún símbolo se acercaba a Berk también para comerciar y solo tenía consigo dos tripulantes.

-¡Están todos los productos listos!- pregunto un hombre que observaba la isla de Berk cada vez más cerca, pero este hombre tenía un garfio, una pata de palo, un casco era diferente al de cualquier vikingo ya que este tenía los cuernos torcidos, no era tan grande como los demás vikingos y con tan solo verlo causaba una sensación de confianza.

-Sí, jefe- respondió un hombre grande y torpe acercándose junto a el –ningún vikingo se dará cuenta que los productos que vendemos son falsos-
-Perfecto- sonrió el hombre sin dejar de ver la isla –Todo saldrá bien siempre y cuando mantengas la boca callada y no hagas ninguna estupidez-

-jejeje si jefe-

En ese momento el sujeto pudo ver algunas figuras volando sobre la isla, recogió su telescopio para ver las extrañas figuras y pudo ver que eran dragones.

-¡Por las barbas de Odin!- dijo el hombre impresionado -¡Marv, hay dragones!-
-¡Entonces hay que irnos!- dijo Marv asustado.

-No- lo detuvo el hombre –No serán una amenaza. Por lo que puedo ver, estos dragones llevan en sus espaldas… ¡jinetes!-

-Entonces… ¿no son una amenaza?-

-Al contrario mi buen amigo, son una gran oportunidad- dijo el hombre sonriendo –Si estos dragones están domados, eso significa que no deberán de hacernos daño y eso significa que deben vivir ahí-
-No entiendo-

-Si viven ahí, entonces deben tener crías-

-Aun sigo sin entender-

El hombre se comenzó a desesperar cada vez más al oírlo –Significa que podemos intentar robar un dragón bebe-

-Ohhhh… Imagínate cuanto nos pagaran por un dragón-

-No solo eso Marv, imagínate lo que nos pagara con eso las demás tribus o el imperio romano por varios de ellos, seriamos tan ricos que no tendríamos que volver a navegar para vender basura a estos ineptos. Juro por Odin que atrapare a estos dragones o dejare de llamarme… "Alvin the treacherous".-

Capítulo 2  - Cuanto cuesta  ?

Hiccup y Toothless se encontraban en el otro lado de la isla donde hacían su truco favorito de vuelo. El cual consistía en volar una altura muy alta, Hiccup se paraba sobre el lomo de Toothless y saltaba con su amigo hacia el vacío y a unos pocos metros de tocar el suelo, volvía a la silla para levantar el vuelo de nuevo. Era una de las cosas que le gustaba hacer ya que sentía muy emocionado y feliz, era otro mundo volar de esta forma con su mejor.

-¡Ese salió muy bien!- grito emocionado mientras volvía al cielo.

–Bien hecho, ¿Qué te parece si volvemos a… ¡Oh no, ya es muy tarde, se supone que debimos estar vuelto para ayudar a Papá!- dijo preocupado.

-¡Toothless, hay que volver!-

Toothless le respondió con un gruñido de decepción.

-Sé que eso te molesta, pero te prometo que después volveremos.-

Ambos se dirigieron devuelta al pueblo sin saber que el problema de dragones se había resulto.
Mientras que en Berk, los vikingos mercantes habían tomado la paz muy bien con los dragones, ahora ellos podían conocer mejor los dragones. Incluso los niños que los acompañaban andaban jugando con los dragones con los niños de Berk. Las tiendas de las tribus habían terminado de colocarse y ya habían iniciado las ventas, mientras que otros se reencontraban con viejos amigos.

En el puerto, Alvin y Marv habían atracado su barco y también comenzaron a bajar su tienda para colocar su puesto y algunos productos. Mejor dicho, Marv bajo todo ya que él era la fuerza y Alvin era el cerebro, algo que le hacía mucha falta a Marv.

Al entrar al pueblo se asombraron al ver diferentes razas de dragones que había en el pueblo, pudo observar que ningún vikingo atacaba a los demás dragones y estos dejaban que volaran en sus espaldas como sus jinetes. Pero lo que más le llamo su atención fue el montón de crías que estaban jugando con los niños, tanto con los extranjeros como los de Berk.

-¡Mira Marv, crías y son muchas!- dijo Alvin viendo a sus víctimas como un halcón viendo a su presa.
-No sé de que se impresione, ya hemos visto muchos niños-

-¡No me refiero de los niños!- contesto molesto –Me refiero a los dragones, lo único que hay que es tratar de atrapar algunos. Pero primero tengo que ver si estos no se asustan con facilidad. Espera aquí-
Comenzó a acercarse a las crías sin que se dieran cuenta, pero antes de que pudiera acercarse más a ellos, un Monstrous Nightmare se le puse enfrente de él y le rugió haciendo que retrocediera unos pasos. Todo el mundo presto su atención hacia donde estaba, convirtiéndose en el centro de atención ya que nadie lo había visto en su vida.

-¿Quién eres tú? Y ¿Qué haces aquí?- le pregunto Stoick.

-Mi nombre es Alvin y… y… solo vengo a venderles mis… mis… productos.- dijo nervioso sin dejar de ver al Nightmare que lo veía con una mirada terrorífica, hasta que Spitelout se acerco para alejarlo. En ese momento, Alvin se dio cuenta que los niños y las crías se habían ido.

-¿De qué tribu eres?-

-No soy de ninguna tribu, solo soy un mercante ambulante. Voy por todas partes con mi compañero Marv- dijo señalando a su amigo, quien saludo a todos desde donde estaba.

-y dígame ¿Qué pensaba hacer al acercarse a los niños y a las crías?-

-Perdone, es que vi que tienen dragones aquí y no soporte en acercarme a una de esas pequeñas y tiernas criaturas de Odín.-

Stoick se lo quedo observando, ya que no confiaba en este sujeto debido a su aspecto. Alvin pudo darse cuenta de esto.

-Lo sé, lo sé. Mis heridas dicen otras cosas, he estado en algunas batallas y peleas que me han dejado como estoy, así es la vida de un mercante ambulante. Pero le jure que mis intenciones aquí son buenas-

-Está bien, le creo por ahora. ¡Gobber!, indícale a Alvin donde puede instalarse-

Alvin asintió la cabeza de agradecimiento se fue con Marv un poco molesto ya que su primer intento de atrapar un dragón fracaso.

-Gobber- le susurro Stoick –Quiero que vigiles estos sujetos, tengo un mal presentimiento sobre ellos.-
-De acuerdo, a mí también me da muy mala espina.-

No muy lejos de Berk, Hiccup y Toothless se acercaban al pueblo donde pudieron ver que todo estaba tranquilo y las tiendas ya estaban colocadas, eso le daba una sensación de tranquilidad a Hiccup.
-Al parecer Papá lo logro sin nosotros-

Toothless voltio para atrás haciendo saber a Hiccup que quería regresar.
-Luego iremos, primero hay que ver a Papá.-

En el pueblo muchos vikingos, incluyendo Mogadon y Bertha acompañaban a Stoick, quien aun les contaba cómo fue que llegaron a vivir en paz con los dragones.

-¿Entonces si no alimentaban a ese dragón, se los comía?.-

-Si-

-y ¿Cómo lo mataron?-

-Fue mi hijo Hiccup quien fue el primero en domar a un Dragón y con su ayuda logro derrotar a la bestia, pero lamentablemente perdió su pie en la batalla-

-¿Hiccup? ¿El mato al Green Death? Por favor Stoick, me parece más creíble que haya paz entre ustedes y los dragones. Pero Hiccup haciendo eso, ese muchacho no es como los demás jóvenes.

-Por cierto ¿Qué dragón domo tu hijo?-

En ese momento oyeron un ruido raro y terroríficamente familiar que provenía del cielo y vieron un dragón negro que se acercaba a una gran velocidad hacia ellos.

-¡NIGHT FURY!- grito Mogadon.

Todos los vikingos, a excepción de los de Berk, se agacharon para protegerse del ataque. Pero para su sorpresa no hubo un estallido, solo un aleteo. Al levantar la vista pudieron ver enfrente de ellos al raro Night Fury, el dragón que nadie había visto ni siquiera tocado por las puntas de sus armas y se impresionaron aun mas al ver que su jinete y domador era Hiccup. También pudieron ver que Hiccup había perdido su pierna, justo como Stoick les había dicho.

-Hola Papá, creo que pudiste convencerlos sin mí- dijo mientras bajaba de Toothless.

-Al principio creí que todo terminaría en una batalla, pero gracias a una niña y un Nadder, todo se soluciono todo.-

Hiccup y Stoick hablaban tranquilamente si darse cuenta que los demás vikingos veían con asombro a Toothless, incluso otros se acercaban a verlo, todos estaban asombrados de verlo. Entre ellos estaban Alvin y Marv. Alvin creía que las crías le harían rico, pero al ver al Toothless, sabía que ganaría una verdadera fortuna como para comprar un lugar entre los dioses. Alvin ya tenía un nuevo blanco.

Toothless se dio cuenta de que era el centro de atención, y esto lo ponía nervioso ya que no conocía a estos vikingos. En ese momento Toothless comenzó a gruñir para avisarle a todos que tuviesen cuidado.
-¡Tranquilo Toothless!- le dijo Hiccup dándole unas palmadas en su cabeza –Nadie te hará daño-
-Hey Hiccup- lo llamo Bertha -¿Qué le paso a la cola de tu dragón?- dijo señalando la aleta artificial de Toothless.

-Lo perdió en un accidente. Ahora necesita mi ayuda para volar-
Alvin logro escuchar esto, se formo una diabólica sonrisa en su cara al darse cuenta que la riqueza sería mucho más fácil de lo que creía. Para que fuera más rápido y sencillo, lo haría de la forma clásica y sencilla: "Estafando a su cliente".

En ese momento, la misma niña que se había encontrado con el Nadder, había atravesado la multitud para ver a Toothless. Aunque fue algo que luego se arrepintió, ya que Toothless vio a la niña salir entre los adultos y se acerco a ella.

A medida que él se acercaba a la niña, los demás vikingos se alejaban ya que en verdad le temían. La niña no se movía a pesar de que estaba algo asustada. Al estar frente a frente, Toothless comenzó a olfatear a la pequeña. Todo el mundo estaba nervioso, en especial Hiccup y Stoick por lo que haría Toothless, incluso algunos comenzaron a sujetar la empuñadura de sus cuchillos.

Al terminar de olfatearla, Toothless le dio una amistosa lamida en la cara. La niña se río mientras se limpiaba la cara y le dio un fuerte abrazo a la cabeza de Toothless quien comenzó a ronronear de alegría. Todos se calmaron, Hiccup estaba feliz que su amigo no había hecho algo tonto.

De repente un vikingo jalo a Hiccup del brazo y lo acerco hacia él para quedar frente a frente.

-Hey chico ¿Cuánto quieres por tu dragón?-

-¡¿QUE?- dijo impresionado de lo que estaba escuchando.

-Sí, te daré diez monedas de oro por el-

Otros vikingos oyeron la conversación y comenzaron a hacerle ofertas a Hiccup por Toothless.

-¡Yo te daré veinte monedas de oro por el!-

-¡No, yo te daré cincuenta!-

-¡Yo te lo cambio por una armadura!-

-¡Te lo cambio por todas mis armas!-

-¡Yo te daré mi barco por el dragón!-

Varios vikingos se acercaban a él haciéndole ofertas que para tener a Toothless. Hiccup trataba de explicarles que no lo vendería, pero las voces de la multitud era tan fuerte que no le daban tiempo de hablar.
-¡SILENCIO!- grito Stoick haciendo callar a todos. – ¡Ningún dragón esta a la venta, en especial el Night Fury! ¡Ahora regresen a sus deberes!-

Varios estaban decepcionados por oír eso y todos regresaron a sus tiendas. Hiccup estaba agradecido que se haya acabado y que nadie intentaría convencerlo de vender a Toothless.

-Hiccup – lo llamo Stoick –Ahora en adelante, debes tener cuidado y estar atento de que nada le pase a los dragones-

-Si Papá, lo haré-

-Tengo el presentimiento que algunos intentaran robar un dragón… en especial los nuevos- susurro Stoick en esa última parte.

-¿Quiénes?-

-Nadie… solo ten cuidado.-

Con este aviso Stoick volvió con Bertha y Mogadon, para llevarlos a conocer los establos de los dragones.
Hiccup se acerco a Toothless quien aun estaba con la niña, quien le estaba acariciando la cabeza.
-Hola, pequeña ¿Cómo te llamas?-

-Nora- contesto alegremente.

-Muy bien Nora, ¿Qué te parece si te llevo a pasear en Toothless?-

-¡CLARO!- contesto emocionada Nora.

-Bien, solo hay que…-

Entonces Hiccup fue interrumpido por alguien que le susurro y vio una mano que salía detrás de una casa, haciéndole señas de que fuera hacia donde estaba.

-Esperen aquí, ahora vuelvo.- Hiccup se acerco detrás de la casa donde se espanto al ver a Alvin.
-¡Saludos, joven Haddock- dijo Alvin extendiendo su garfio, Alvin se dio cuenta de su error y extendió su mano riéndose de su pequeño error.

-Saludos… ehhh-

-¡Alvin! Alvin the Treacherous, para servirle. No desconfíes de mi por mi nombre, solo es un apodo jejeje-

-Ehh… Si… ¿Qué quieres Alvin?-

-Quiero comprar tu Dragón.-

-Lo lamento, pero Toothless no está a la venta.

Es lo que tú dices, pero escucha primero mi oferta: "Cincuenta monedas de oro del imperio romano".- Dijo Alvin sacando una bolsa llena de monedas. Claro que Alvin no tenía tanto dinero, la bolsa estaba llena de piedras y unas monedas reales encima.

-No gracias, yo…-

-Que tonto soy- le interrumpió Alvin. –Las monedas del imperio no sirven aquí. Bueno ¿Qué te parece 100 monedas de oro vikingas?- dijo Alvin mostrando una bolsa más grande con el mismo truco.

-No, no, en serio…-

-Vaya que eres un gran negociador, bueno ¿Qué te parece las 100 monedas con las 50 monedas romanas, una espada con empuñadura de plata y tal vez una nueva pierna? o ¿Qué te parece….?-

-¡No está a la venta!-

-¿Qué dijiste?-

-Toothless, no está a la venta. Puede ofrecerme todo lo que tenga, pero jamás le venderé a mi mejor amigo.-

Hiccup se volteo para volver con Toothless y Nora, pero antes de que salir de la parte trasera de la casa, Alvin lo sujeto de su chamarra de piel y lo trajo nuevamente cerca de él.

-¡Escucha niño!- dijo Alvin furioso –¡No voy a dejar que ir esta oportunidad, así que me dars a ese dragón por las buenas o por las malas!-

En ese momento Gobber apareció por detrás de ellos.

-¿Qué estás haciendo?-

Alvin soltó a Hiccup lo más rápido que pudo y lo abrazo, para que no le avisara a Stoick.

-Nada, solo estábamos hablando de negocios. No es así- le dijo a Hiccup poniendo la punta de su garfio en el cuello para que no diga nada de lo que paso.

-Si… solo estábamos negociando, pero le dije que no estaba interesado.-

-Nos veremos luego.- Alvin comenzó alejarse molesto de no haber conseguido a Toothless.

-Hiccup, no te acerques a ese sujeto.-

-No tienes que decirmelo- dijo tocándose el cuello, la punta de ese garfio le dejo una horrible sensación.

-Si hay algún problema con él, ven a buscarme a mi o a Stoick.-

-Está bien Gobber, ya me tengo que ir, adiós-.

Hiccup volvió con Toothless y Nora quien estaba esperando con ansias de volar.

Hiccup subió con cuidado a Nora sobre la silla de montar, luego el subió y se aseguro de que Nora
estuviese cómoda y segura.

-¿Estas lista?-

-¡Sí!-

Entonces Toothless salió volando hacia el cielo, mientras que Nora gritaba de emoción y felicidad, debido a que era una niña, comenzaron a volar tranquilamente sobre Berk.

De vuelta en el pueblo, Alvin murmuraba maldiciones e insultos con enojo al no poder conseguir al Dragón, sería capaz de robarlo. Pero enfrentarse a un dragón de tal reputación sería un suicidio, aparte tenía que encontrar la forma de que los demás vikingos no lo detuvieran. Alvin llego a su tienda, donde Marv lo estaba esperando.

-Hola Alvin, ¿conseguiste al dragón?- pregunto ansioso.

-Si lo tuviera ya nos habríamos ido de este lugar-

-Entonces ¿Cómo vas a conseguirlo?-

-Lo tendremos que robar-

-¿Cómo haremos eso?-

-No tengo idea, aparte de intentar atraparlo, tenemos que evitar que nos vean con el ¿pero cómo? ¡¿Cómo?-

En ese momento escucho unos rugidos que provenían del pueblo, Marv y Alvin se dirigieron hacia donde se originaban los rugidos y pudieron a un Monstrous Nightmare y a un Hiddeous Zipleback que se estaban peleando, también vieron a los gemelos Thorston y a Snotlout quienes intentaban calmar a sus dragones. Los dragones se rugían entre ellos y se lanzaban llamaradas en la cara, pero sin darse cuenta estaban dañando las casas con el fuego y con lo fuerte que agitaban sus colas, casi lastimaban algunos vikingos. Finalmente los jóvenes vikingos lograron calmar a sus dragones.

-¿Qué sucede aquí?- llego molesto Spitelout al ver el desorden que habían hecho los dragones.

-Ellos tuvieron la culpa- dijo Snotlout señalando a los gemelos.

-¡No es cierto, tu empezaste con la pelea!- le grito Tuffnut.

-No debes meterte con las personas cuando hablan.- dijo Ruffnut regañándolo.

-Claro, si con hablar se refieren a golpearse e insultarse.-

-¡No importa quien haya tenido, saben las reglas sus dragones estarán encerrados como castigo y ustedes también lo están.-

-Pero Papá - se quejo Snotlout

-Sin peros, ustedes son los dueños y deben responsabilizarse de lo que sus dragones hicieron.-
Alvin pudo escuchar toda la conversación y esto le llamo mucho la atención, dejo pasar a Spitelout y a los jóvenes que guiaban a los dragones para encerrarlos. Alvin y Marv los siguieron hasta la arena de entrenamiento donde antiguamente se aprendía como enfrentar y matar dragones, ahora era utilizado para prácticas de combate o como zona de castigo para los dragones.

Spitelout metió a los dragones adentro y los encadeno para que no se pudieran acercarse y hacerse más daño.

-Estarán castigados hasta la noche- dijo Spitelout mientras cerraba la puerta –Mientras que ustedes harán los siguientes trabajos que les diga.

-Si señor Jorgenson- ambos gemelos se quejaron.

-Si Papá.- se quejo aun más Snotlout.

Spitelout y los jóvenes salieron de la arena dejando a sus dragones encerrados. Alvin y Marv se acercaron a la jaula para ver a los dragones que estaban tristes por estar encadenados, también estuvo revisando la jaula y pudo darse cuenta que ningún dragón podía salir, pero los vikingos podían entrar fácilmente. También pudo ver una grúa que servía para bajar las cosas hasta el puerto.

-¡Eso es, Marv, se como capturar al Night Fury!-

-Dime ¿Cómo?, dime ¿Cómo?-

-Solo hay que buscar la forma en meter en problemas a ese dragón hasta que no tengan más remedio que encerrarlo toda la noche, después entraremos por la noche para bajarlo por la grúa hasta nuestro barco.-
-Excelente idea Alvin, por eso eres el mejor-

-Lo sé, lo sé… también se cómo empezar con nuestro plan jejejeje….- se reía mientras veía un barco que llevaba varias canastas de pescado.

Fin,  probablemente por ahora

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